Options son contratos que dan al comprador el derecho a comprar (call) o vender (put) un activo subyacente a un precio pactado, llamado strike. El derecho caduca y cuesta una prima; el vendedor asume la obligación contractual correspondiente.
Eva espera que bitcoin suba, pero no quiere comprometerse a comprarlo de inmediato. A cambio de una prima pagada por adelantado, una call le concede el derecho a comprar al precio acordado. Una put concede el derecho a vender y puede ayudar a quien teme una caída del activo que posee. El subyacente es aquello a lo que se refiere el derecho; el vencimiento marca su final. Una opción es un derivado porque su valor procede de otro activo. En el otro lado está el emisor o vendedor, obligado a cumplir si recibe una asignación. Comprar una put no equivale a emitir una call: en el primer caso Eva adquiere un derecho; en el segundo asumiría una obligación. [1]
Antes de calcular hay que conocer la cantidad del subyacente y la moneda del resultado. Una opción habitual sobre acciones puede representar 100 acciones, aunque un ajuste del contrato puede cambiar lo que se entrega. Ejercer una opción sobre futuros puede crear una posición en futuros: otro contrato con obligaciones propias. Para facilitar las cuentas, los ejemplos siguientes usan un modelo ficticio propio sobre 1 BTC con liquidación monetaria lineal en USD. La diferencia de precio se multiplica directamente por la cantidad. No describe un producto concreto de una bolsa ni es una fórmula universal para contratos inversos o liquidados en bitcoin. [1] [4]
En nuestro modelo Eva paga una prima de 2.000 USD por una call con strike de 60.000 USD. Si al vencimiento el subyacente vale 65.000 USD, el derecho tiene un valor intrínseco de 5.000 USD: la ventaja frente al precio pactado. Tras restar la prima quedan 3.000 USD de beneficio antes de costes. Si termina en 61.000 USD, el derecho vale 1.000 USD, pero Eva pierde 1.000 USD en total. El punto de equilibrio es 62.000 USD. Estar «dentro del dinero» significa tener valor intrínseco positivo, no necesariamente obtener ganancias. Son resultados al vencimiento; vender antes implica otro precio de mercado. [2]
Pensemos ahora en una put sobre 1 BTC con el mismo strike de 60.000 USD y una prima de 1.500 USD. A un precio final de 55.000 USD, su valor intrínseco es 5.000 USD y quedan 3.500 USD de beneficio tras la prima, antes de costes. A partir de 60.000 USD vence sin valor y se pierde la prima. En nuestro modelo, con precio del subyacente no negativo, una caída a cero produce un beneficio neto máximo de la opción de 58.500 USD, no infinito. Si Eva también posee bitcoin, la put puede compensar parte de su pérdida. Pero el resultado de la opción no es el de toda la cartera: la protección cuesta dinero y termina en algún momento. [1]
Eva puede perder toda la prima de una opción comprada, independiente y totalmente pagada. Una prima pequeña no implica una baja probabilidad de perder: puede desaparecer todo el dinero invertido. El límite se refiere a la propia opción antes de costes adicionales. Si ejerce otro contrato con entrega y recibe acciones o una posición en futuros, las pérdidas posteriores de estos no quedan limitadas por aquella prima. Conviene distinguir el precio del derecho, los fondos para cumplir el contrato y el riesgo de la posición que permanece después en la cuenta. El ejercicio automático y los plazos para dar instrucciones dependen también del intermediario y del contrato. [2] [6]
El vendedor recibe dinero al principio, pero la operación no acaba ahí. Con una call descubierta promete cumplir sin tener el subyacente necesario. Si su precio sube mucho, la pérdida puede crecer teóricamente sin límite, mientras la prima cobrada es fija. El intermediario puede exigir más margen, es decir, garantías de la obligación, o cerrar la posición por la fuerza. Una recuperación posterior del precio no ayuda si antes faltaron garantías. Un gráfico del resultado al vencimiento no muestra, por tanto, todo el recorrido. El riesgo del vendedor no debe confundirse con el límite de pérdida del comprador. [3]
Eva puede vender su opción antes de que venza si encuentra comprador; el precio de venta quizá no recupere la prima inicial. Ejercerla, en cambio, activa el cumplimiento pactado: una diferencia monetaria, la entrega de acciones o una posición en futuros. El estilo americano permite ejercer antes del vencimiento; el europeo lo limita a la fecha prevista. Los nombres no indican dónde vive quien opera. La asignación atribuye la obligación a un vendedor concreto. En opciones con compensación central, no tiene por qué ser quien vendió originalmente a Eva. Cantidad, liquidación y hora límite para instrucciones forman parte del significado del contrato, no son letra pequeña accesoria. [4] [6]
Antes de vencer, el derecho vale además por la posibilidad de nuevos movimientos. A medida que queda menos tiempo, esa posibilidad se reduce; manteniendo lo demás constante, esto perjudica a una call comprada habitual. También influye la Implied Volatility: la magnitud esperada de las oscilaciones que se deduce de los precios de las opciones, no una predicción segura. Su descenso puede pesar más que un movimiento favorable de bitcoin. Para profundizar están Delta, Gamma, Theta y Vega: estimaciones de sensibilidad al precio del subyacente, al cambio de esa sensibilidad, al tiempo y a la volatilidad implícita. Dependen de supuestos y varían continuamente. La Delta inicial no se puede prolongar sin cambios a cualquier movimiento grande. No solo importa la dirección, sino también cuánto se mueve el precio, cuándo y cuánto se pagó. [5] [2]
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