Open interest, abreviado OI, es el número de contratos de derivados que siguen abiertos y pendientes de liquidación en un momento concreto. Un derivado es un contrato vinculado, por ejemplo, al precio de Bitcoin. Cada contrato se cuenta una sola vez, aunque tenga una parte compradora y otra vendedora: no es el número de operaciones del día ni de personas que participan.
Imaginemos que Petra abre una posición compradora en futuros: un contrato cuyo resultado depende de un precio futuro. A su posición larga, o long, le corresponde una posición corta, o short. En un futuro lineal ordinario, antes de costes, la posición larga gana cuando sube el precio del contrato y la corta cuando baja. En nuestro pequeño mercado hay 7 contratos abiertos: 7 compromisos largos y 7 cortos. Open interest es 7, no 14. Petra puede tener varios contratos; su número no nos dice cuántas personas operan. [1] [3]
Si comprador y vendedor abren una nueva posición de 1 contrato, el OI aumenta en 1. Si Petra vende para cerrar su posición larga y el comprador cierra con esa compra su posición corta, el OI disminuye en 1. Si compra alguien que abre una nueva posición larga, simplemente sustituye a Petra y el total no cambia. No es necesario encontrar a la contraparte original: la compensación bursátil permite cerrar mediante una operación opuesta. Lo decisivo es qué posición abre o cierra cada parte, no que la operación se llame compra. [5]
Comencemos otro ejemplo desde cero. Unas operaciones crean 2 contratos. Después, Petra vende para cerrar 1 posición larga y un nuevo comprador la abre en su lugar. Por último, otra operación cierra 1 posición larga y la corta correspondiente. El volumen acumulado es de 4 contratos negociados, pero el OI final es 1. Todas las operaciones sumaron volumen, incluso la que no creó ningún contrato adicional. El volumen describe actividad durante un periodo; el OI, un saldo en un instante. Para interpretar un gráfico necesitamos distinguirlos y conocer cuándo se midieron. [1] [5]
Petra compara los Bitcoin futures estándar de CME, con símbolo BTC, con los Micro Bitcoin futures, de símbolo MBT. Cada contrato estándar representa 5 BTC; el micro, 0,1 BTC. Ese multiplicador indica cuánto activo subyacente representa el contrato. En nuestro ejemplo, 100 contratos estándar equivalen a 500 BTC y 100 micro a solo 10 BTC. Sumarlos como 200 contratos cuenta unidades sin hacer comparables las exposiciones. Primero hay que convertirlas a una unidad común. Eso no significa que los bitcoins estén depositados en una cuenta: estos contratos se liquidan en efectivo. [2]
Mantengamos en el ejemplo una exposición nominal de 500 BTC: la cantidad contractual utilizada para calcular el valor. A un precio de conversión de 60 000 USD por BTC representa 30 000 000 USD. Si se revalúa a 66 000 USD, la pantalla muestra 33 000 000 USD. No cambió el número de contratos, sino el precio usado para convertirlo. Ese importe no es el margen depositado ni demuestra una nueva aportación de dinero. Por eso comprobamos si el proveedor informa en contratos, BTC o USD y qué precio emplea. Son cifras ilustrativas, no cotizaciones actuales. [1] [2]
El conjunto de compromisos largos equivale al de cortos. Por tanto, un OI creciente no significa que las posiciones alcistas hayan superado en número a las bajistas. Quien vende futuros puede además poseer Bitcoin y estar protegiendo su valor; su posición corta no tiene por qué ser una apuesta aislada por una caída. Dentro de un grupo sí podemos comparar largos y cortos, pero necesitamos datos más detallados. El OI tampoco muestra el margen, la garantía que respalda la posición. Sin ella y sin las demás obligaciones no podemos deducir el apalancamiento—el tamaño de la posición respecto a los recursos que la respaldan—ni el riesgo total de la cartera. [3]
Petra puede querer seguir en el mercado aunque su futuro esté a punto de vencer. Cierra el vencimiento próximo y abre otro posterior: eso es renovar o rolar la posición. Conviene mirar el OI por vencimientos, porque una reducción en el contrato que termina no implica necesariamente una salida del mercado. Un spread de calendario combina posiciones opuestas en distintos vencimientos. Su coexistencia puede elevar los recuentos brutos sin aumentar en igual medida la exposición a la dirección general del precio; el riesgo, sin embargo, permanece. Al combinar estadísticas debemos evitar contar dos veces el mismo mercado a través de informes distintos. [2] [3]
La CFTC, organismo estadounidense que supervisa los derivados, publica los informes Commitments of Traders, o COT, con posiciones de grupos de participantes. Normalmente aparecen el viernes con datos del martes; los festivos y cambios de calendario pueden retrasarlos. Hay que distinguir la fecha de los datos de la de publicación. La versión futures-only incluye futuros; la combinada añade opciones convertidas a equivalentes de futuros mediante su sensibilidad al precio, llamada delta. No se limita a sumar contratos de opciones. Los informes no abarcan todas las bolsas de criptomonedas, y la categoría de un operador no revela el propósito de cada operación. Petra obtiene contexto, no un mapa en directo del mercado entero ni una predicción. [3] [4]
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