Cash-and-carry arbitrage consiste en comprar un activo al contado, es decir, directamente, y vender a la vez futuros equivalentes con vencimiento definido. Busca aprovechar su precio superior después de los costes de mantener y financiar la posición. No es un ingreso automático ni una operación sin riesgo.
Ana observa que un contrato para una fecha futura cuesta más que el bitcoin que puede comprar hoy. Los futuros son contratos vinculados al precio de bitcoin. Venderlos contra bitcoin comprado abre una posición corta; los movimientos de ambas partes pueden compensarse. Su objetivo es la diferencia, no simplemente una subida o una bajada. Debe ajustar cantidad, moneda y vencimiento. Arbitraje significa aprovechar diferencias de precios; el nombre no garantiza que un incumplimiento de contraparte, la ampliación de la diferencia o un cierre forzoso no alteren el resultado. [1]
En nuestro modelo simplificado, Ana pide prestados 60.000 USD y compra 1 BTC. Vende los futuros correspondientes a 61.500 USD. Así abre una posición corta, o short, pero no recibe los 61.500 USD completos en la cuenta como en una venta normal. Debe aportar margen: fondos que garantizan sus obligaciones. Supongamos 10.000 USD hipotéticos de otra fuente. El margen no es automáticamente un gasto ni el límite máximo de pérdida; puede tener que ampliarlo. Calculamos linealmente en dólares, sin describir las especificaciones de un contrato estándar de CME. [1] [2]
Si ambos precios finales llegan a 65.000 USD, bitcoin gana 5.000 USD respecto a la compra y los futuros pierden 3.500 USD. El resultado bruto es 1.500 USD. Pero las ganancias y pérdidas del futuro afectan a la cuenta durante la operación: CME las liquida diariamente en efectivo como variation margin. No es otra pérdida adicional al resultado del contrato. Si Ana ya pagó esas pérdidas durante el recorrido, no debe restar de nuevo los 3.500 USD completos al final. El resultado total y el momento en que entra o sale dinero son cuestiones distintas. [2]
Ana anota los costes junto a los precios. Con un tipo anual hipotético del 6 % y 90 días, el interés simple de 60.000 USD prestados es 887,67 USD: se multiplica el principal por el tipo y por la fracción 90 / 365. Si añadimos otros costes conjuntos de 100 USD, los 1.500 USD brutos dejan 512,33 USD antes de impuestos. Son cifras hipotéticas propias, no una oferta crediticia actual. Una comisión omitida, financiar más caro el margen o una peor ejecución reducen aún más el resultado. Devolver el principal no es otra pérdida: el cálculo de la ganancia de bitcoin ya incluye su precio de compra. [1]
Imaginemos un momento intermedio con el contado a 70.000 USD y los futuros a 72.500 USD. La posición corta ha perdido 11.000 USD, más que el margen inicial supuesto de 10.000 USD. La revalorización de bitcoin en otra cuenta no es automáticamente efectivo utilizable por el intermediario. Este puede exigir más fondos o cerrar la posición; la petición puede llegar antes de agotar el margen inicial. La convergencia posterior no ayuda si Ana no logra mantener la operación. Por eso sigue por separado el rendimiento final y la liquidez disponible durante el recorrido. [1] [2]
Hasta una diferencia favorable puede chocar con la fecha de devolución del préstamo. Un crédito que vence en 30 días no cubre por sí mismo futuros con horizonte de 90 días. Ana tendría que prorrogarlo o conseguir nueva financiación: eso es refinanciar. Pueden cambiar tanto su disponibilidad como su precio. El 6 % supuesto solo está asegurado durante los 90 días completos si las condiciones de financiación lo establecen realmente. De lo contrario, parte del resultado depende de un acuerdo futuro, no solo de precios conocidos hoy. [1]
Los CME Bitcoin futures estándar liquidan una diferencia en efectivo según la CME CF Bitcoin Reference Rate, o BRR, un precio de referencia. El bitcoin de Ana no se transfiere automáticamente al contrato. Debe venderlo por separado si quiere cerrar toda la operación y obtener fondos para devolver el préstamo. Su precio real de venta puede diferir de la referencia. Cantidades iguales no garantizan precios finales iguales. También importan la custodia y la fiabilidad del intermediario o la plataforma: compensar movimientos de precio no protege de todos los fallos operativos. [3]
Un perpetual es un contrato sin vencimiento fijo. Los pagos entre posiciones opuestas, llamados funding, ayudan a acercar su precio al contado. En Deribit, con funding positivo la posición compradora, o long, paga a la corta; con funding negativo es la short quien paga. No se puede prometer el cobro de hoy para todo el periodo futuro. Tampoco existe una fecha fija de liquidación como en los futuros con vencimiento. Rolar significa cerrar el contrato anterior y abrir otro; no mantiene automáticamente la diferencia original. La nueva operación tiene precios y costes nuevos. El cálculo de Ana debe corresponder siempre a lo que realmente mantiene. [4] [1]
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