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Natural Rate of Interest

El tipo natural: una referencia para entender el coste del dinero

¿Un tipo de interés es alto o bajo? El porcentaje no basta. También importan la inflación y la situación económica. Natural Rate of Interest ayuda a pensar en un tipo con el que la política monetaria no acelera ni frena la economía. No aparece en las tarifas de un banco: es una referencia teórica que hay que estimar.

Natural Rate of Interest significa tipo de interés natural. En los modelos actuales suele escribirse r*, «r estrella»: un tipo real a corto plazo compatible con una economía que utiliza de forma sostenible su fuerza laboral y su capacidad productiva, con una inflación estable. «Real» significa ajustado por la subida de precios. El concepto histórico de Knut Wicksell y las estimaciones actuales no son idénticos; el significado depende de la teoría.

Un fabricante que considera pedir un préstamo necesita saber cuánto cobrará el banco. Un economista puede preguntar algo más: ¿qué tipo sería compatible con el equilibrio de toda la economía? Knut Wicksell buscaba uno que no empujara por sí mismo el nivel general de precios al alza o a la baja. Lo relacionaba con un mundo imaginario donde se prestan bienes de capital reales, como máquinas de producción, en vez de dinero. Es una comparación conceptual, no una oferta de crédito escondida. [1]

Los modelos Laubach–Williams (LW) y Holston–Laubach–Williams (HLW), publicados por la New York Fed, usan datos de producción, inflación e intereses. De sus relaciones deducen un tipo real no observable para una economía que utiliza de forma sostenible su fuerza laboral y su capacidad productiva, con inflación estable. Ningún aparato lo mide directamente. El modelo simplifica el funcionamiento económico, por lo que otras hipótesis pueden producir otros resultados. [2]

Veamos un ejemplo propio: un préstamo tiene un interés nominal anual del 4 % y se espera una inflación del 2 %. El tipo real esperado es aproximadamente del 2 %. El nominal indica cuánto dinero adicional habrá que devolver; el real considera lo que ese dinero podrá comprar. Hemos convertido un tipo, sin encontrar r*. Si la inflación efectiva difiere de la esperada, también cambiará el resultado real calculado después. [3]

«A corto plazo» puede confundir. Se refiere al plazo del préstamo, no necesariamente al horizonte que estudia el modelo. Stanley Fischer explica que el método de Laubach y Williams busca un nivel una vez disipadas las influencias temporales, incluido el ciclo. Así, un modelo puede estimar el nivel de equilibrio a largo plazo de un tipo a corto plazo. No está prediciendo el interés que ofrecerá un banco la próxima semana. [4]

Imagina que hoy miramos una gráfica de r* del año pasado. Los economistas quizá no veían entonces la misma curva: faltaban datos y otros se revisaron después. La New York Fed distingue por eso estimaciones con datos de la época y estimaciones del modelo actual. Juzgar una decisión pasada exige conocer la información disponible entonces. Una gráfica posterior no implica que alguien ignorara una información que ya tenía. [2]

Un estudio de la Federal Reserve de 2020 muestra que cambiar la forma de incorporar las expectativas de inflación puede alterar r* y su incertidumbre. Las expectativas no son la subida de precios ya medida. Una estimación puntual expresa el resultado mediante una sola cifra, sin garantizar su exactitud. Un intervalo de incertidumbre expresa el abanico de valores que contempla el método elegido. Ni siquiera una estimación puntual negativa significa que ese nivel se haya observado directamente. [3]

Comparar un tipo real adecuado con r* estimado ayuda a valorar si las condiciones monetarias fomentan o frenan el gasto. Ambas partes deben ser comparables y la estimación sigue siendo incierta. Jerome Powell destacó en 2018 la importancia de observar varios indicadores. La distancia entre dos números no demuestra por sí sola que una decisión concreta sobre tipos fuera acertada o errónea. [5]

Encontrarás r* en debates sobre tipos y economía que también pueden influir en los mercados. No es una previsión del rendimiento de Bitcoin. Ni una subida de su precio ni el interés de un servicio al que confías fondos miden r*. Esa comparación mezclaría además monedas, periodos y riesgos. El concepto ayuda a entender los debates sobre intereses, pero no entrega una decisión de compra hecha. [2] [3]

Para obtener la imagen más completa, lee esta entrada junto con Austrian Business Cycle Theory, Originary Interest, Time Preference, Interest rate risk, Economic Calculation, Bitcoin. También enlazan con esta entrada Austrian Business Cycle Theory, Originary Interest.

DOC · 001Wicksell — Interest and Prices, VIIIFuente primaria DOC · 002New York Fed — Measuring the Natural Rate of InterestFuente primaria DOC · 003Federal Reserve — The Role of Inflation ExpectationsFuente primaria DOC · 004Fischer — The Low Level of Global Real Interest RatesFuente primaria DOC · 005Powell — Monetary Policy in a Changing EconomyFuente primaria
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