In-kind creation and redemption consiste en emitir y reembolsar participaciones a cambio de los propios activos subyacentes, en lugar de su valor en efectivo. En un producto de bitcoin, ese activo es bitcoin. Quien opera directamente con el producto es un Authorized participant, o AP: una institución financiera autorizada contractualmente para estas operaciones. Aporta los activos exigidos por nuevas participaciones, o devuelve participaciones para recibir activos. Cada producto determina la cantidad y la forma de entrega.
El 29 de julio de 2025, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, SEC, permitió este procedimiento para productos de criptoactivos negociados en bolsa, llamados ETP. Los AP pudieron utilizar activos subyacentes además de la vía en efectivo que antes era obligatoria. Pensemos en un participante habilitado que entrega bitcoin que ya posee, en vez de dinero para comprarlo. La autorización por sí sola no significa que todos los productos y todos los AP ofrezcan ambas vías. Cada intercambio depende de las reglas vigentes del producto y de la capacidad operativa de los participantes. [1]
Imaginemos a Jana comprando en bolsa y, a su lado, a un AP que trata directamente con el producto. En creation, el AP entrega el grupo de activos establecido, llamado cesta, y recibe nuevas participaciones. En redemption devuelve el bloque exigido y recibe los activos correspondientes; las participaciones devueltas se cancelan. Jana, en cambio, puede vender una participación existente a otro inversor. El dinero que recibe no procede de un reembolso in-kind suyo. Su venta solo cambia al titular en el mercado secundario, es decir, en la negociación entre inversores. [3]
El folleto de iShares Bitcoin Trust ETF, conocido como IBIT, utiliza Basket Bitcoin Amount para la cantidad de bitcoin de una cesta. Se calcula a partir del NAV, el valor patrimonial neto por participación, del número de participaciones de la cesta y de un precio de referencia de bitcoin, denominado benchmark. Nuestro ejemplo usa precios hipotéticos: 50 USD × 40 000 participaciones / 100 000 USD por BTC = 20 BTC. Dos cestas iguales representarían 40 BTC por 80 000 participaciones. No es una cantidad fija para siempre. Una operación real utiliza la cesta vigente, que también refleja la reducción de activos por gastos. [2]
In-kind indica qué se entrega, no quién conserva las claves privadas: la información que permite autorizar el gasto de bitcoin. Para la creación, el folleto citado de IBIT describe un abono en Trading Balance, el saldo de negociación mantenido con Prime Execution Agent, el proveedor de servicios de ejecución. Ese paso es off-chain: cambia su registro interno sin producir un asiento separado en la blockchain de Bitcoin. Para el reembolso describe un traslado on-chain desde Vault Balance, el saldo en custodia, al saldo de negociación, seguido de la entrega a la cuenta del AP o de su agente o cliente designado. Por tanto, in-kind no garantiza autocustodia (self-custody) ni una transacción independiente en la blockchain por cada participación. [2]
Sigamos con los 20 BTC del ejemplo. El AP puede tenerlos en sus existencias o comprarlos antes. Cuando los aporta a cambio de participaciones, el producto no necesita comprar bitcoin por efectivo en ese paso. Eso no significa que no haya habido negociación en otro lugar. Asimismo, quien recibe BTC tras un reembolso puede conservarlos o venderlos después. El registro de un flujo in-kind no basta para afirmar que en ese mismo instante hubo una nueva compra o venta en el mercado. [3]
Supongamos que se exige entregar 20 BTC. Si una comisión de red de 0,0001 BTC se descuenta del importe enviado, el destinatario solo recibe 19,9999 BTC. Aún faltan 0,0001 BTC para completar la entrega. Es un ejemplo propio, no la tarifa de IBIT. Explica por qué pagar la comisión aparte no produce lo mismo que restarla de la entrega. El aviso «enviado» no sustituye comprobar la cantidad abonada al destinatario y el cumplimiento de las condiciones acordadas. [2]
Una orden aceptada no equivale a una liquidación terminada: la entrega efectiva de los activos y participaciones acordados. Si bitcoin no llega a tiempo, el folleto citado de IBIT contempla cancelar la orden, aplazarla con aprobación del administrador o que el trust compre bitcoin mediante una operación alternativa financiada por el AP en USD. Según esas reglas, el AP asume los costes relacionados y una diferencia desfavorable entre el precio de referencia utilizado y el precio real de compra. Lo que comenzó como una entrega de bitcoin puede convertirse en la necesidad de conseguir dinero rápidamente. La etiqueta in-kind no elimina ese riesgo. [2]
La autorización pretende mejorar la eficiencia del producto, no prometer operaciones gratuitas. El folleto de IBIT sigue contemplando comisiones de transacción y custodia. En una operación concreta hay que comprobar la cesta aplicable, la habilitación del AP, la cuenta destinataria, el abono final y los costes. In-kind tampoco garantiza un spread nulo, es decir, ninguna diferencia entre los precios de compra y venta, ni reembolsos siempre disponibles. Para Jana sigue siendo esencial distinguir una participación del producto de bitcoin controlado con sus propias claves. Tener la participación no le da por sí solo derecho a exigir BTC. [1] [2]
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