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Forced Saving

Ahorro forzoso: cuando consumir menos no era el plan

Una familia quería cenar en un restaurante, pero está cerrado y el dinero queda en su cuenta. Otra gasta todo su sueldo y aun así vuelve con menos compra porque los precios han subido. Ambas consumen menos, pero su situación financiera es distinta. Para entender Forced Saving hay que saber qué ocurrió y en qué sentido emplea el término cada autor.

Forced Saving abarca varias situaciones en las que consumir menos o trasladar recursos no responde a un plan voluntario previo de ahorrar. El debate de la escuela austriaca de economía trata del crédito, los precios, los ingresos y la inversión. Estudios recientes también llaman ahorro forzoso al que surge porque se limitan las posibilidades de gastar. Un mismo nombre no implica el mismo mecanismo ni más ahorro para cada hogar.

Roger Garrison compara cómo utilizan Forced Saving Friedrich Hayek y Ludwig von Mises. En la interpretación de Hayek, los planes de inversión no encajan con las decisiones voluntarias entre consumo y ahorro. En la de Mises, puede aparecer ahorro adicional después de que el poder adquisitivo se desplace entre grupos. El término nombra así unas veces un problema y otras una posible forma de aliviarlo. Sin aclarar el significado, una misma frase puede llevar al lector por caminos muy distintos. [1]

En nuestro ejemplo simplificado, un hogar ingresa 100 y una misma cesta de bienes cuesta 10. Puede comprar 10 cestas. Si el precio sube a 20 sin cambiar el ingreso, solo puede adquirir 5. Si gasta todo lo que gana, no le queda dinero adicional. Su consumo ha bajado, pero no ha creado una reserva financiera. El ejemplo ayuda a leer el argumento de Mises: perder poder adquisitivo y generar ahorro monetario son cuestiones diferentes. [2]

Cuando los precios suben antes que algunos salarios, ciertas personas pierden mientras otras pueden obtener más ingresos. Mises admite que puede surgir capital productivo adicional, como maquinaria y equipos, si los beneficiados ahorran más. Pero el resultado no está garantizado. Los salarios no siempre tienen que quedarse atrás, y los receptores pueden consumir sus ingresos adicionales. Identificar quién compró menos no basta. También hay que seguir el otro lado del cambio y las decisiones efectivamente tomadas. [2]

Imagina una panadería cuyo horno envejece. Los ingresos por ventas han crecido, pero un horno nuevo cuesta mucho más que el antiguo cuando se compró. Si el dueño considera beneficio todo el excedente aparente y lo gasta, después puede no tener dinero para reemplazar el equipo. Mises describe esta posibilidad como consumo de capital. Para saber si la economía ha ganado medios productivos no basta sumar compras nuevas: también cuentan el desgaste y la reposición de lo existente. [2]

Garrison destaca la importancia de la secuencia. Las empresas pueden ampliar inversiones mientras los hogares compran más. Parte del aumento de producción puede proceder de aplazar mantenimiento o usar los equipos con mayor intensidad. Los problemas aparecen después, cuando faltan productos necesarios y algunos proyectos siguen sin terminar. Esa restricción posterior del consumo no equivale al ahorro voluntario disponible antes de invertir. Son etapas diferentes del proceso descrito. [1]

Un estudio del Banco Central Europeo (BCE) de 2020 emplea el término para las oportunidades de gasto limitadas por la pandemia. El dinero de una visita cancelada al restaurante podía quedarse en la cuenta. Los autores distinguen esto del ahorro por precaución: se puede comprar, pero se prefiere crear una reserva por miedo a perder ingresos futuros. Entre las restricciones al consumo incluyen también parte de la conducta motivada por el temor al contagio. El mecanismo difiere del debate histórico sobre el crédito. [3]

Los datos de ahorro por sí solos no revelan directamente por qué ahorraron los hogares. Los autores del estudio del BCE utilizaron un modelo para estimar cómo se relaciona habitualmente el ahorro con factores como el desempleo esperado. El modelo no explicaba gran parte del aumento de entonces; atribuyeron la mayoría de ese residuo a las restricciones al consumo. Es una estimación útil basada en interpretar lo no explicado, no una observación directa de todos los motivos. La conclusión corresponde a un período y un método concretos, no necesariamente a cualquier crisis futura. [3]

Si encuentras una afirmación sobre Forced Saving, pide la historia completa: ¿a quién le cambió el ingreso, quién redujo compras y adónde fueron los recursos? ¿Aumentaron los equipos útiles o solo bajó el consumo? Comprar Bitcoin tampoco responde por sí solo. Puede ser un plan personal o una reacción a circunstancias que aún hay que demostrar. Del mismo modo, un aumento de la cantidad de dinero no prueba todos los pasos que unen crédito, consumo e inversión. [1] [2]

Para obtener la imagen más completa, lee esta entrada junto con Credit Expansion, Austrian Business Cycle Theory, Capital Goods, Cantillon Effect, Economic Calculation, Bitcoin. También enlazan con esta entrada Credit Expansion.

DOC · 001Garrison — Overconsumption and Forced SavingFuente primaria DOC · 002Mises — Human Action, XX.5Fuente primaria DOC · 003ECB — COVID-19 and the increase in household savingsFuente primaria
Revisado: Fuentes primero · No es asesoramiento financiero