Delivery versus payment (DvP) significa entrega contra pago. El mecanismo vincula la entrega definitiva del activo con el pago definitivo para que ninguna parte entregue lo que debe sin recibir la contraprestación correspondiente. Aun así, la operación puede quedar incompleta y generar otros costes.
Ana no quiere enviar BTC a Pedro antes de cobrar. Pedro tampoco quiere pagar antes de recibir el bitcoin. DvP aborda esta incertidumbre mediante las reglas de liquidación: el cumplimiento efectivo de ambas obligaciones. Los Principios para las Infraestructuras del Mercado Financiero, PFMI, exigen que la liquidación definitiva de una parte dependa de la de la otra. Aquí, la firmeza es un estado de la transferencia definido por las reglas y el marco jurídico del sistema; aceptar una orden no basta. No se trata simplemente de pedir más confianza entre las personas. [1]
En nuestro ejemplo, Ana y Pedro acuerdan 1 BTC por 60.000 USD; no es una cotización actual. Pedro no aporta el dinero. Un mecanismo DvP que funciona correctamente impide entonces que Ana entregue el bitcoin de forma irrevocable y se quede sin cobrar. La operación puede seguir sin liquidarse sin que la vendedora pierda el activo entregado. La misma protección debe aplicarse al comprador si falta el bitcoin. Se protege el principal intercambiado, pero no se promete que todos los acuerdos lleguen a completarse. [1]
Cuando hay muchas operaciones, cada obligación no tiene por qué generar una transferencia de dinero independiente. La liquidación bruta trata las obligaciones por separado; la neta utiliza el saldo después de compensarlas. BIS distingue el modelo 1, que liquida activos y dinero individualmente; el modelo 2, que entrega los activos individualmente y liquida la obligación monetaria neta al final del ciclo; y el modelo 3, que compensa ambas partes. En el modelo intermedio, la garantía de pago del operador mantiene el vínculo. La entrega previa no equivale, por tanto, a esperar sin protección al comprador. El nombre del modelo no sustituye la evaluación de sus reglas y su garantía. [2]
El dinero de Pedro puede estar bloqueado para la operación sin que Ana lo haya recibido. Reservarlo restringe temporalmente su uso; no es todavía su transferencia definitiva. DvP puede apoyarse en la coordinación de sistemas o en la liquidación por ciclos. Según PFMI, la protección depende del vínculo entre las prestaciones definitivas, no de que todo termine al pulsar un botón. Por eso también importan la duración de la reserva y las condiciones para liberarla en cada servicio. [1] [2]
Dos registros vinculados no tienen que funcionar en la misma aplicación. BIS y Bank of England estudiaron esta posibilidad en Project Meridian en 2023. El prototipo conectaba un registro inmobiliario con RTGS, un sistema que liquida pagos individualmente y de forma continua en dinero del banco central. Un operador de sincronización coordinaba el cambio de propietario y la transferencia de dinero, de modo que uno dependiera de la otra. Fue un prototipo documentado y un experimento concreto de infraestructura. No demuestra que cualquier servicio que use la etiqueta DvP ofrezca automáticamente la misma protección. [3]
Ana y Pedro no disponen de DvP solo porque pulsen enviar al mismo tiempo. BTC se transfiere según las reglas de la red Bitcoin, y el dinero convencional según las del sistema bancario. Una confirmación de la transacción de Bitcoin indica su posición en la cadena. Más confirmaciones aumentan la protección frente a cambios de ese historial, pero no confirman el pago bancario. Un servicio DvP entre BTC y moneda convencional debe explicar el vínculo efectivo entre ambas prestaciones y sus condiciones de firmeza. Una captura de la orden bancaria o un identificador de transacción de Bitcoin no crean ese vínculo. [1] [4]
Si la operación no se completa, Ana puede conservar su bitcoin y, aun así, carecer del dinero para un pago propio que vence. También puede tener que buscar otro comprador a un precio peor. DvP aborda el riesgo de entregar el principal sin contraprestación; los costes de sustitución y la falta de liquidez no desaparecen. Siguen importando la fiabilidad operativa, las reglas jurídicas y quién custodia los fondos durante la espera. Proteger el intercambio no garantiza un buen precio, disponibilidad permanente ni un intermediario sin problemas. [1] [2]
En cada servicio, averigüe quién controla el bitcoin y el dinero, qué activa su transferencia y desde cuándo no puede revocarse unilateralmente según las reglas aplicables. Después examine qué ocurre si falta el pago o el activo: ¿qué queda bloqueado, quién decide y cuándo vuelve a tener disponibles sus fondos? Una comprobación útil de DvP incluye fallos entre pasos y la recuperación del servicio, no solo una demostración exitosa. Ahí se distingue un mecanismo documentado de un mensaje tranquilizador en pantalla. [1] [3]
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