Peter Schiff es un comentarista económico y estratega de inversiones conocido por defender el oro y criticar Bitcoin. Propone el oro como medida de valor y alternativa al dólar. Para seguir su razonamiento conviene distinguir una opinión sobre el dinero, una previsión de precios y el resultado real de una inversión. Cada cosa responde a una pregunta distinta.
Euro Pacific Asset Management, o EPAM, presenta a Schiff como economista jefe y estratega global (Chief Economist & Global Strategist) y presidente de su comité de inversiones. La firma ofrece fondos y gestión de carteras centrados en mercados internacionales. Una cartera es, sencillamente, el conjunto de inversiones que alguien posee. Schiff habla como comentarista y también como participante en decisiones sobre el dinero de clientes. El perfil corporativo documenta su función; valorar una opinión concreta exige examinar sus argumentos y pruebas. [1]
Imagine que ve subir el precio de bitcoin en dólares. Schiff preguntaría cuánto oro puede comprar ahora con él. En una entrevista publicada el 10 de octubre de 2025 propone esta comparación porque Bitcoin suele presentarse como alternativa digital al oro. El oro sirve de referencia: el precio en dólares indica cuántos dólares recibirá; el precio en oro, cuánto metal. Ninguno dice por sí solo cuántos bienes cotidianos puede comprar. Además, ambas comparaciones deben abarcar el mismo período. [2]
Veamos un ejemplo didáctico propio con precios inventados. BTC sube de 100 a 110 USD, dólares estadounidenses. Mientras tanto, una onza troy de oro, unidad de peso utilizada para negociarlo, pasa de 2000 a 2400 USD. Antes, un bitcoin compraba 0,05 onzas; ahora compra unas 0,04583. Su precio en dólares ha subido un 10%, pero permite comprar aproximadamente un 8,3% menos de oro. Ambos resultados pueden ser ciertos. No son cotizaciones históricas ni rendimientos de Schiff; omitimos las comisiones para simplificar. [2]
En la misma entrevista, Schiff admite que la tokenización puede facilitar las transferencias de oro. Consiste en crear un token digital destinado a representar un derecho sobre cierta cantidad de metal. Transferir ese registro puede resultar más sencillo que enviar un lingote. Aun así, debe saber quién guarda el oro, cómo comprobar su existencia y si puede retirarlo. Eso depende del custodio y de las condiciones del producto, incluidas las reglas de transferencia. Registrar una transacción en una blockchain no inspecciona el contenido físico de la cámara. [2]
Criticar Bitcoin y aceptar pagos en bitcoin en un comercio no son necesariamente cosas contradictorias. Un anuncio publicado en SchiffGold el 21 de mayo de 2014 describe una alianza con BitPay para comprar metales preciosos con bitcoin. Quien elogia esa opción de pago es el director de marketing Michael Finger, no Schiff. El anuncio documenta la introducción de un servicio en aquel momento. Permitir pagar en BTC no significa por sí solo que Schiff recomiende ahorrar en BTC. También importa qué ocurre después con el pago. [3]
Imagine un cliente que envía BTC mientras el comercio quiere dinero en su cuenta bancaria. Un servicio de pagos puede conectar ambas necesidades. La documentación de BitPay permite al comercio recibir los fondos en moneda corriente o en criptomoneda según su configuración. Esta entrega de fondos al comercio se llama liquidación. Así, el cliente puede pagar con bitcoin sin que el vendedor lo conserve a largo plazo. La documentación explica las posibilidades de BitPay, pero no demuestra qué configuración utilizaba SchiffGold entonces ni cuál utiliza hoy. [4]
SchiffGold publicó una crítica a la anunciada reserva estadounidense de criptoactivos el 4 de marzo de 2025. La orden ejecutiva llegó el 6 de marzo. Distinguió la Strategic Bitcoin Reserve, una reserva de bitcoin, de otro depósito de activos digitales. Las estrategias para adquirir BTC adicionales debían ser presupuestariamente neutrales: no imponer costes adicionales a los contribuyentes estadounidenses. Por tanto, el comentario anterior no puede leerse como análisis de esa redacción final. La orden tampoco demuestra una compra realizada; para eso hace falta información posterior sobre su ejecución. [5] [6]
De un comentarista conocido podemos recordar una predicción acertada o un gran error. Sin embargo, la cuenta de un cliente contiene compras, ventas y costes concretos. Para evaluar una previsión necesitamos sus palabras, su fecha y su horizonte temporal; para una cartera, los resultados reales después de comisiones. La propia EPAM advierte que el registro como asesor no acredita un nivel determinado de capacidad y que la rentabilidad pasada no garantiza rendimientos futuros. La crítica de Schiff puede invitar a reflexionar, pero su fuerza persuasiva o repercusión mediática no sustituyen ese análisis. [1]
Para obtener la imagen más completa, lee esta entrada junto con Warren Buffett, Purchasing Power, Strategic Bitcoin Reserve. También enlazan con esta entrada Christine Lagarde.