Adam Back es criptógrafo, un especialista en métodos matemáticos para proteger información. Creó Hashcash, un sistema para demostrar trabajo computacional, y cofundó Blockstream. Hashcash es un antecedente técnico de Bitcoin, pero no es Bitcoin.
Enviar un mensaje no solicitado cuesta poco; revisar miles puede resultar costoso para quien los recibe. Adam Back abordó ese desequilibrio con Hashcash, propuesto en mayo de 1997. El remitente tendría que realizar trabajo computacional antes de enviar, de modo que abusar del servicio a gran escala dejaría de ser casi gratuito. Su estudio del 1 de agosto de 2002 reunió la propuesta y sus desarrollos posteriores. Back reconoció también trabajos anteriores de Dwork y Naor. Es el creador de Hashcash, no el inventor único de todas las formas de Proof of Work, es decir, de demostrar que se ha realizado un esfuerzo computacional. [1]
Imaginemos que Anna envía un mensaje a un servicio que exige Hashcash. Su ordenador prueba distintos datos de entrada hasta que su hash, un resultado breve del cálculo, cumple la condición exigida. Adjunta el resultado y el destinatario lo comprueba con menos esfuerzo del que normalmente requiere encontrarlo. Esa prueba se llama token: aquí acredita trabajo, no un criptoactivo negociable. Está vinculada a un servicio concreto y el receptor debe detectar su reutilización. Anna no envía BTC ni demuestra su identidad; demuestra que se ha cumplido una condición computacional. [1]
La búsqueda se parece a sorteos sucesivos: a veces aparece pronto un resultado válido y otras tarda mucho más. En nuestro modelo simplificado de hashes independientes y uniformes, exigimos 20 bits iniciales iguales a cero. Cada intento tiene entonces una probabilidad de 1 entre 1 048 576, y la búsqueda requiere una media de 1 048 576 intentos. Esa media no es un plazo máximo para acertar. Los intentos fallidos tampoco garantizan a Anna el siguiente resultado. Un equipo más rápido puede probar más veces en el mismo tiempo: contar cálculos y medir el tiempo son cosas distintas. [1]
La sección 4 del whitepaper de Bitcoin describe un Proof of Work parecido a Hashcash y cita el estudio de Back como referencia 6. El whitepaper es el documento técnico en el que Satoshi Nakamoto presentó el diseño de Bitcoin. La cita muestra una relación concreta: buscar un resultado costoso pero fácil de comprobar también puede servir para ordenar bloques en un historial. No demuestra que Back escribiera el documento. Una referencia identifica el origen de una idea, no la identidad de quien más tarde la aprovechó. [2]
Hashcash por sí solo no dice a Anna quién posee el dinero, si ya lo ha gastado o cuál de dos pagos incompatibles debe contar. Bitcoin combina Proof of Work con firmas de transacciones, un historial enlazado, una red de participantes y reglas de validación. El trabajo computacional ayuda a proteger un historial válido frente a su reescritura; no convierte cualquier transacción en válida. Incluso un bloque costoso de producir debe superar la comprobación de sus pagos. La aportación de Back es una parte importante de los antecedentes técnicos de Bitcoin, no un sistema monetario completo al que solo faltaba cambiar el nombre. [2]
Adam Back es coautor del estudio Pegged Sidechains, fechado el 22 de octubre de 2014. Una sidechain es una cadena independiente, con reglas propias, conectada a otra mediante un mecanismo de transferencia de valor. La propuesta buscaba permitir nuevas funciones sin obligar a todos los usuarios de Bitcoin a adoptarlas. Para Anna también importa el camino de vuelta a BTC. El apéndice sobre federaciones describe una opción en la que un grupo aprueba transferencias con sus firmas. Eso añade confianza en el funcionamiento correcto de los firmantes; la palabra sidechain no garantiza las mismas condiciones que mantener BTC directamente en Bitcoin. [3]
Junto a la investigación está el trabajo de Back en Blockstream, empresa que cofundó. El 3 de octubre de 2016, la compañía anunció su nombramiento como CEO, o director ejecutivo. Esa función afecta a la empresa, su equipo y sus proyectos. No permite imponer reglas nuevas a toda la red Bitcoin. Un desarrollador experimentado puede influir en el debate y una empresa ofrecer software; los usuarios siguen decidiendo qué ejecutar y qué reglas verificar. Conviene distinguir un nombramiento empresarial documentado de un cargo mucho más amplio e inexistente: el de «director de Bitcoin». [4]
El estudio de sidechains de 2014 es una propuesta abierta con supuestos explícitos, no un sello de aprobación para cualquier producto posterior. Si Anna considera un servicio, necesita conocer su implementación: el software y la organización del sistema que realmente funcionan. ¿Quién guarda las claves, quién autoriza el regreso de los fondos y qué ocurre durante una interrupción? Estas preguntas conectan el documento técnico con una decisión práctica. El nombre de Back ayuda a localizar trabajos relevantes y su contexto; no sustituye revisar una versión concreta ni promete rentabilidad. Su trayectoria se entiende mejor a través de los problemas que abordó y los límites de sus soluciones. [3]
Para obtener la imagen más completa, lee esta entrada junto con Hal Finney, Wei Dai, Hashcash, Proof of Work. También enlazan con esta entrada Hashcash, BTC Prague, b-money, Reusable Proofs of Work.