Immersion Cooling, o refrigeración por inmersión, pone la electrónica en contacto directo con un líquido dieléctrico, es decir, eléctricamente aislante y adecuado para ese uso. El líquido recoge el calor y lo transfiere. Cambia la refrigeración de la minería de Bitcoin, no el funcionamiento de la minería; un depósito no puede evacuar calor indefinidamente por sí solo.
La clave está en el líquido elegido y en un equipo preparado para utilizarlo. Un medio dieléctrico debe aislar eléctricamente en las condiciones especificadas, lo que permite el contacto directo. Hydro Cooling suele funcionar de otra manera: agua u otro refrigerante circula por placas cerradas que reciben el calor de los chips, sin sumergir la electrónica en agua. Una instalación por inmersión también puede tener un circuito de agua después del intercambiador, separado del baño. El intercambiador transfiere calor entre circuitos separados sin que sus líquidos tengan que mezclarse. Los nombres describen el recorrido del calor, no simplemente la presencia de mangueras. [1] [4]
Sigamos el calor desde el chip. En un baño monofásico, el líquido se calienta y transporta calor al circular, pero permanece líquido. Un sistema bifásico aprovecha además un cambio de estado: el medio hierve junto a los componentes calientes, el vapor transporta calor y un condensador lo convierte de nuevo en líquido. Este debe transferir el calor fuera del baño. Aquí, “fase” no se refiere a la alimentación eléctrica. Cada método necesita un medio y un diseño apropiados; no son dos modos intercambiables en cualquier depósito. [1]
El baño transporta calor; no puede guardarlo para siempre. La potencia expresa la rapidez con que se transfiere energía. Se mide en vatios (W); un kilovatio (kW) equivale a mil vatios. En nuestro ejemplo simplificado entran 100 kW de calor, pero todas las vías de salida juntas solo evacuan 80 kW. Los 20 kW restantes siguen calentando el líquido y el equipo. Un volumen mayor puede ralentizar el aumento de temperatura, pero no elimina el desequilibrio. Para mantener un régimen estable hay que evacuar tanto calor como se genera. Por eso el intercambiador, el condensador o la refrigeración exterior importan tanto como el recipiente que rodea las máquinas. [1] [5] [6]
Que un líquido aísle eléctricamente no significa que sirva para cualquier minero. Open Compute Project (OCP), una iniciativa que publica documentación técnica sobre infraestructura informática, también estudia la compatibilidad de materiales. El líquido puede alterar juntas, cables o pasta térmica. Además, puede llevar una sustancia desprendida de un componente hasta otro y dañarlo allí. Hay que evaluar la combinación completa de materiales, líquido y temperatura de trabajo. Una inmersión breve sin fallos visibles no demuestra que el conjunto vaya a soportar un funcionamiento prolongado con seguridad. [2]
Un ASIC es un chip especializado en cálculos de minería; su hashrate expresa intentos por segundo. TH/s significa terahashes por segundo, es decir, billones de intentos de hash por segundo. J/TH son julios por terahash: la energía necesaria para un billón de esos intentos. Al consumo de los equipos de minería hay que sumar las bombas y la refrigeración exterior. En nuestro modelo, los equipos consumen 100 kW, los auxiliares 5 kW y el conjunto alcanza 5000 TH/s. Así, 105000 W / 5000 TH/s = 21 J/TH. Las máquinas por separado darían 20 J/TH. Un valor menor de J/TH indica menos energía para el mismo trabajo. Comparar una máquina aislada con toda una instalación sería engañoso. [3] [5] [6]
Un termómetro mide la temperatura donde está colocado. No indica automáticamente si el líquido circula bien alrededor de todos los componentes calientes. OCP aborda por ello el caudal, la distribución de componentes y los límites de temperatura de cada parte. El operador necesita saber si el calor realmente sale de los chips, además de comprobar la temperatura del baño. También importa la respuesta ante una bomba parada o un fallo de la refrigeración exterior. Hay que verificarla para el diseño concreto, no deducirla del volumen de líquido. [1]
Un mayor margen de refrigeración puede invitar al Overclocking: hacer funcionar los chips a una frecuencia superior a la de una configuración de referencia. Pero el baño no refuerza la fuente de alimentación, los cables ni las placas de cálculo. Sus límites eléctricos y las condiciones del fabricante siguen vigentes. Braiins muestra en escenarios concretos que producir más puede empeorar la eficiencia energética. Más cálculos por segundo no demuestran por sí solos un mejor resultado económico. Tampoco una buena temperatura garantiza conservar la garantía o alargar la vida de todo el conjunto. [3]
La decisión debe enfrentar los beneficios a todos los costes: depósito, líquido, intercambiadores, mantenimiento, electricidad y paradas. El modelo económico de Braiins de 2022 ofrece resultados distintos según la configuración; no es una oferta actual ni una promesa de recuperar la inversión. El calor residual puede aportar valor, por ejemplo para calefacción, pero solo si alguien lo necesita realmente en el momento adecuado y a una temperatura alcanzable. La pregunta útil es si el diseño completo mejora una operación concreta, no si el líquido enfría mejor que el aire en general. [3]
Para obtener la imagen más completa, lee esta entrada junto con Hydro Cooling, ASIC Miner, Overclocking, Heat Reuse Mining. También enlazan con esta entrada Hydro Cooling, Air Cooling, Mining Farm.