No fue una única prohibición técnica con una sola fecha, sino una intervención regulatoria gradual: al anuncio de mayo del comité financiero le siguieron cierres y, en septiembre, una medida conjunta de la NDRC que prohibió nuevos proyectos, ordenó la salida organizada de los existentes y limitó su acceso a electricidad, financiación y apoyo público.
La ofensiva no comenzó con una ley que apagara la red Bitcoin de un día para otro. El 21 de mayo de 2021, el Comité de Estabilidad Financiera y Desarrollo del Consejo de Estado anunció que combatiría la minería y el comercio de Bitcoin; en las semanas siguientes llegaron medidas provinciales y los operadores desconectaron granjas, trasladaron equipos o los vendieron. Los documentos nacionales de septiembre establecieron después un marco más detallado y duradero. [1]
El aviso número 1283 de la NDRC, publicado el 24 de septiembre de 2021, ordenó prohibir estrictamente nuevos proyectos y acelerar la salida ordenada de los existentes. Las autoridades debían localizar operaciones ocultas en centros de datos y otras estructuras, denegar nuevas conexiones eléctricas, aplicar tarifas diferenciadas, terminar el apoyo financiero y fiscal y restringir el crédito. Por ello es más preciso hablar de una intervención administrativa y energética coordinada que de un cambio del protocolo Bitcoin. [2]
El aviso citaba el elevado consumo energético, las emisiones, la escasa contribución a la economía nacional y los riesgos financieros. Situó la minería entre las actividades destinadas a desaparecer y repartió responsabilidades entre organismos centrales, provincias, proveedores eléctricos, instituciones financieras y operadores de centros de datos. Su fuerza práctica procedía del control de la infraestructura física y de la actividad empresarial, no de poder censurar bloques en la red abierta. [2]
A partir de datos de cuatro mining pools, Cambridge CCAF estimó que la cuota china del hashrate mundial ya había bajado antes de mayo: del 75,5 % en septiembre de 2019 al 46 % en abril de 2021. Los datos cubrían cerca del 37 % del hashrate de entonces y extrapolaban la ubicación de los mineros conectados; no eran un censo completo de máquinas ni permiten conocer la dirección exacta de cada granja. [4]
Tras la desconexión de instalaciones, Cambridge registró un mínimo estimado del hashrate mundial de 57,47 EH/s a finales de junio de 2021. El mínimo concreto fue el 27 de junio; los bloques se encontraron temporalmente más despacio hasta que la red se adaptó mediante otro ajuste de dificultad, pero no cambiaron el historial de transacciones, el límite de emisión ni las reglas de consenso. El episodio mostró la diferencia entre actuar contra mineros en una jurisdicción y apagar Bitcoin como sistema distribuido. [5]
Máquinas, capital y especialistas se trasladaron sobre todo a Estados Unidos, Kazajistán, Canadá y Rusia, o esperaron nuevas conexiones. Cambridge informó de 193,64 EH/s el 21 de diciembre de 2021, casi el nivel anterior a la prohibición, y estimó la cuota estadounidense en 37,84 % en enero de 2022. La recuperación no significó que todas las máquinas chinas hubieran salido ni que la nueva concentración geográfica careciera de riesgos. [5]
La medida minera de septiembre no debe confundirse con el aviso paralelo del PBOC y otros nueve organismos sobre comercio y especulación. Este definía las monedas virtuales como instrumentos sin condición de moneda de curso legal y los servicios financieros relacionados como actividad financiera ilegal. El efecto jurídico sobre una granja, bolsa, banco o persona debe evaluarse según la actividad, el documento, la fecha y la jurisdicción concretos. [3]
Ni siquiera la cifra posterior de cero demostraba la ausencia física de todos los mineros. Cambridge volvió a estimar para China el 21,11 % del hashrate mundial en enero de 2022 y vinculó el resultado a minería clandestina; hoy también advierte que los últimos datos del Mining Map terminan en enero de 2022 y son históricos. Al verificar hay que distinguir una norma oficial, el hashrate medido de la red, una cuota nacional modelizada y la afirmación de un operador concreto. [6]
Para obtener la imagen más completa, lee esta entrada junto con Minería, Hashrate, Difficulty Adjustment, Mining Pool, Proof of Work, ASIC Miner.
01¿Prohibió China el propio Bitcoin en 2021?+
No en el sentido de cambiar o apagar el protocolo Bitcoin. Las autoridades actuaron contra proyectos mineros, suministro eléctrico, financiación y servicios vinculados al comercio. Nodos y equipos chinos pudieron desconectarse u ocultarse, pero nodos de otras jurisdicciones siguieron verificando las reglas de la red y la blockchain.
02¿Terminó la prohibición con la minería de Bitcoin en China?+
Terminó con la industria legal y abierta a su escala anterior, no con la eliminación física comprobada de cada máquina. Tras una estimación provisional de cero, Cambridge asignó a China una cuota del 21,11 % en enero de 2022 y la relacionó con operaciones clandestinas. Es un modelo basado en datos de pools, no un censo completo.