Kraken es una plataforma de intercambio: facilita operaciones y administra los fondos de las cuentas de sus clientes. Para entenderla, conviene seguir una compra desde el precio ofrecido hasta el saldo y su retirada a tu propia cartera. Cada paso tiene condiciones distintas.
Imagina que compras bitcoin en Kraken y aparece un saldo BTC en tu cuenta. La plataforma registra tu derecho a esa cantidad, pero sigue gestionando las claves privadas que autorizan los envíos. Kraken Exchange utiliza carteras de la empresa; la contraseña de tu cuenta no te entrega sus claves. Al retirar a una cartera cuyas claves controlas, las siguientes transferencias pasan a depender de ti. La marca también ofrece Kraken Wallet, un producto independiente para gestionar tus propias claves. Es otro producto, no una característica de todas las cuentas de la plataforma. [1]
Los productos también pueden tener distintas empresas como contraparte del contrato. Para el Espacio Económico Europeo, Kraken identifica a Payward Ireland Limited para dinero electrónico y pagos, a Payward Europe Solutions Limited para servicios de criptoactivos y a Payward Global Solutions Limited para la plataforma de negociación. Aquí, dinero electrónico significa valor monetario mantenido con un proveedor, no bitcoin. Por eso conviene comprobar quién presta cada servicio, sus condiciones y su disponibilidad en tu país de residencia. La licencia de una empresa no cubre automáticamente todos los productos del grupo ni todos los países. [2]
Kraken Pro reúne órdenes de compradores y vendedores. Una orden de mercado pide comprar ahora a los precios disponibles: el último precio que aparece en pantalla no garantiza el de tu compra. Una orden limitada de compra fija, en cambio, el precio máximo que aceptas. Puede ejecutarse solo parcialmente o no ejecutarse si faltan ofertas compatibles. De ahí también la distinción entre maker y taker. El maker añade una oferta que espera contraparte; el taker utiliza una oferta existente. Incluso una orden limitada puede ser taker si se cruza inmediatamente. La palabra «limitada» no basta, por tanto, para saber la comisión. [3]
Una compra sencilla con Instant Buy puede incluir comisión de negociación, gastos del método de pago y spread: la diferencia entre el precio ofrecido y el precio de mercado correspondiente. Parte del coste puede estar incorporada al propio precio. Kraken Pro utiliza otra tabla maker/taker, según el producto y el nivel aplicable a la cuenta. Una oferta de comisión de negociación cero no elimina por sí misma el spread ni los gastos de pago o retirada. Es más útil comparar cuánto pagas en total y cuánto bitcoin recibes finalmente que fijarse en una sola tarifa destacada. Antes de confirmar, consulta las condiciones vigentes de esa operación. [4]
Tras comprar, puedes tener bitcoin en la cuenta sin poder retirarlo todavía. Kraken contempla posibles retenciones de 72 horas para ciertos pagos con tarjeta o digitales, y siete días para compras mediante ACH Plaid, una vía de pago desde cuentas bancarias estadounidenses. En esas compras, la restricción afecta al importe equivalente, no necesariamente al saldo completo, y se puede seguir operando. Si planeas enviar a tu propia cartera, mira el importe disponible para retirar, no solo el saldo total. Son ejemplos de plazos: la restricción concreta depende del método de pago y del estado de la cuenta. [5]
Una devolución puede traer otra sorpresa. Al retirar bitcoin, Kraken lo envía desde una cartera operativa, no desde la dirección de depósito asignada a tu cuenta. Por eso el destinatario no debe devolverlo automáticamente a la dirección de origen. Esa no es tu dirección personal para devoluciones, y Kraken advierte de que los fondos enviados así pueden ser irrecuperables. Para recibir en la plataforma, usa los datos actuales de su página de depósitos. La dirección de depósito, la dirección desde la que sale una retirada y la de tu propia cartera cumplen funciones distintas. [1]
Si dejas fondos en una plataforma, surge la pregunta de si realmente los tiene. Kraken publica Proof of Reserves, una revisión de reservas en un momento concreto con participación de un profesional contable independiente. Los registros de saldos incluidos se agrupan en un Merkle tree, una estructura que permite comprobar la inclusión del tuyo sin publicar todos los saldos ajenos. El total se compara con los activos correspondientes cuyo control demuestra la plataforma. Es una prueba útil, pero limitada: por sí sola no descarta cargas ocultas sobre los activos, préstamos obtenidos para superar la revisión, copias de claves ni pérdidas posteriores. Hay que leer juntos fecha, alcance y metodología. Una revisión anterior no acredita la situación actual. [6]
La protección del dinero corriente en la cuenta es una cuestión distinta de las reservas de bitcoin. Según Kraken, Payward Ireland Limited separa los fondos de clientes del Espacio Económico Europeo de su otro dinero mediante safeguarding. Su finalidad es reservarlos para el dinero electrónico y los pagos de los clientes. Sin embargo, la empresa no es un banco y ese dinero electrónico no está cubierto por el Deposit Guarantee Scheme irlandés. Si la empresa quiebra, las reclamaciones generalmente se atienden con los fondos separados; la devolución puede tardar y los gastos de administración pueden reducir lo recuperado. El safeguarding no equivale al seguro bancario de depósitos ni implica seguro para bitcoin o custodia sin riesgo. [7]
Para obtener la imagen más completa, lee esta entrada junto con Custodial Exchange, Autocustodia, Coinbase, Proof of reserves. También enlazan con esta entrada Coinbase, Bitstamp.