Chain Surveillance examina transacciones públicas de Bitcoin para buscar vínculos entre pagos, carteras, personas y servicios reales. El registro muestra cómo se gastan los fondos; identificar a quien está detrás exige información adicional y, a menudo, deducciones.
Ana paga un libro con bitcoin. Utiliza una cartera, una aplicación o un dispositivo para recibir y enviar pagos. Una vez confirmada la transacción, la abre en un explorador de blockchain para consultar el historial público de transacciones Bitcoin confirmadas. Ve qué salidas anteriores gastó su cartera y qué nuevos importes creó. Una salida aún sin gastar se llama UTXO: una cantidad con condiciones para utilizarla después. Las entradas de la transacción hacen referencia a las salidas anteriores que esta gasta. Parte del dinero fue al comercio; tras descontar la comisión, el resto volvió a Ana como change, o cambio. El registro público no suele etiquetar esas funciones. Tampoco exige un campo con el nombre o la dirección IP. Ni asigna cada satoshi de entrada, la unidad mínima de bitcoin, a una salida concreta. Por eso, las flechas de colores de una herramienta pueden representar su propia regla de reparto del valor, no información adicional confirmada por la red. [1] [7] [8]
Una cartera puede gastar varios cobros anteriores juntos para realizar una compra. El analista puede suponer que una misma entidad controla todas las entradas. Esa pista se conoce como Common Input Ownership Heuristic; una heurística es una suposición útil, no una certeza. Estimar qué salida es change puede ampliar el grupo. Sin embargo, hay contraejemplos documentados: CoinJoin permite a varias personas construir una transacción conjunta, mientras que Payjoin permite al receptor añadir una entrada propia al pago del emisor. BIP 78 describe ese procedimiento. Una transacción compartida no demuestra por sí sola un propietario común, y los participantes no tienen que compartir sus claves privadas para crearla. Una clave privada es un número secreto con el que se crea una firma que autoriza el gasto de bitcoins. [2] [5] [7]
La conexión decisiva puede llegar desde fuera de la blockchain. El comercio conoce el pedido de Ana, una plataforma puede guardar el registro de un retiro y una colecta pública publicar su dirección de recepción. Así, el analista obtiene una etiqueta que vincula una dirección con un servicio o una persona. Pero importan su procedencia y el período al que corresponde. Un grupo de direcciones relacionadas, o cluster, no es una lista de personas. Una plataforma puede custodiar fondos de muchos clientes, y una persona utilizar varios grupos separados. Poner el nombre de una plataforma a una dirección no establece qué cliente pagó, a quién pertenecían económicamente los fondos ni qué se compró. [2]
Ana deja en Internet algo más que una transacción. La compra puede quedar vinculada a una cuenta o a una cookie, un pequeño dato del navegador que ayuda a reconocer a un visitante. En un estudio de 2017, Steven Goldfeder y sus coautores mostraron cómo relacionar datos de compra con un pago público. El importe, una franja temporal o la dirección de pago pueden dar pistas. La identidad no apareció de pronto en la blockchain: se cruzaron dos fuentes de datos. Ese estudio histórico no ofrece una tasa universal de éxito para hoy. Sí recuerda que la información almacenada puede relacionarse más adelante; desconocer un nombre ahora no garantiza que permanezca oculto. [3]
La dirección IP identifica una conexión de red; la dirección de Bitcoin ayuda a indicar dónde enviar un pago. Un observador puede registrar una IP durante una conexión o la difusión de una transacción. Es una fuente distinta del historial público de pagos. Un nodo es un ordenador que participa en la red Bitcoin. También retransmite transacciones ajenas: el primer ordenador observado no tiene por qué ser el creador. Tor puede ayudar a ocultar la conexión directa del usuario con la red, pero no cambia los importes ni las relaciones entre UTXO ya publicados. Para evaluar una conclusión hay que saber qué se observó realmente en la red y qué se dedujo de las transacciones. [6]
Imaginemos que una herramienta atribuye por error la dirección del comercio a Ana. Si después une grupos enteros a través de otras conexiones, el error puede afectar a muchas personas. Esta unión errónea de grupos se denomina cluster collapse. Malte Möser y Arvind Narayanan estudiaron formas de limitar esas uniones erróneas y señalaron también las limitaciones de sus datos de validación. Por eso, la calidad del análisis no cabe en un porcentaje llamativo. Importan los vínculos falsos, los omitidos, la cobertura y el período estudiado. Sin calibración, es decir, sin comparación con casos conocidos, una puntuación no puede presentarse como la probabilidad de que el nombre propuesto corresponda a la persona correcta. [4]
Para Ana, esto explica la utilidad de nuevas direcciones de recepción: los demás no pueden relacionar sus pagos tan fácilmente por la simple repetición de una dirección. Gastar esos fondos juntos más tarde puede, sin embargo, crear otra pista. Payjoin debilita la suposición de control común de las entradas; no borra las transacciones públicas ni el pedido del comercio. Un nodo propio reduce la necesidad de consultar direcciones a un servidor ajeno, pero los pagos confirmados siguen siendo públicos. Cada medida aborda una conexión distinta. Más útil que prometer anonimato completo es preguntar qué puede saber sobre Ana un comercio, proveedor de cartera u observador independiente concreto. [1] [5] [6]
Un buen análisis permite recorrer el camino desde la conclusión hasta las pruebas. Indica la transacción o salida, el origen de la etiqueta, la suposición utilizada y la fecha, y admite explicaciones alternativas. Un pago directo no equivale a una conexión a través de numerosas transacciones intermedias. Poder firmar tampoco implica necesariamente ser el propietario económico de los fondos, como ocurre al custodiar dinero de clientes. Una puntuación de riesgo o la distancia en un grafo (un mapa de transacciones y sus conexiones) no prueban por sí solas la identidad ni la conducta de una persona. Estas preguntas forman un procedimiento de revisión derivado de los límites descritos en las fuentes. Nuevas pruebas deben permitir corregir la conclusión, sin convertir una estimación inicial en supuesta certeza por repetirla. [2] [4]
Para obtener la imagen más completa, lee esta entrada junto con Privacidad en Bitcoin, Common-Input Ownership Heuristic, Address Clustering, Transaction Labeling, CoinJoin, Payjoin. También enlazan con esta entrada Change Address, Common-Input Ownership Heuristic, Address Clustering, Czech Ministry Bitcoin donation scandal.