Peach Bitcoin es un mercado operado por la empresa suiza Peach SARL. En la aplicación encuentras a alguien dispuesto a venderte bitcoin, por euros, por ejemplo. Le envías los euros directamente; mientras tanto, el bitcoin espera en un escrow, un depósito temporal con reglas para liberar los fondos. Este intercambio entre personas se llama peer-to-peer. La aplicación también incluye un monedero cuyas claves privadas te permiten autorizar los pagos. Pero el monedero, una operación en curso y una transferencia bancaria funcionan de manera distinta: tener tus propias claves no sustituye la comprobación del pago ni la colaboración para resolver una disputa.
Antes de elegir una oferta, importa desde dónde utilizas el servicio. En sus condiciones del 1 de julio de 2026, Peach SARL excluye varios países e indica que no ofrece activamente sus servicios en la Unión Europea ni en el Espacio Económico Europeo (EU/EEA). Describe el acceso europeo como reverse solicitation: la persona busca el servicio por iniciativa propia y exclusiva, sin que el operador la haya contactado antes. Esa es la postura declarada por Peach, no una prueba suficiente de autorización conforme a MiCA, las normas europeas sobre criptoactivos. Por tanto, tampoco un usuario checo puede dar por hecho que el servicio está disponible solo porque abra la web o descargue la aplicación. Hay que verificar por separado la disponibilidad y las condiciones del uso concreto. [1] [8]
Imagina a un vendedor que quiere publicar una oferta. Primero deposita el bitcoin prometido en el escrow. Peach describe un multisig 2-of-2 entre el vendedor y Peach: se necesita una firma de cada uno para gastar los fondos. Después, el comprador paga con la moneda y el método acordados; el vendedor comprueba la recepción y confirma el pago. El bitcoin se libera hacia la dirección del comprador, que puede pertenecer al monedero de la aplicación o a otro monedero suyo. Durante la operación, esos fondos no son un saldo del que una parte pueda disponer libremente por sí sola. Peach no recibe la transferencia bancaria, pero gestiona parte del proceso y las disputas. Un intercambio directo no elimina cualquier función de intermediación. [1]
Un mensaje de «ya lo he enviado» ayuda a coordinarse, pero no demuestra que el dinero haya llegado. El vendedor comprueba en su propio servicio de pago el abono real del importe completo y los datos de quien paga. Peach señala casos como un pago dividido en varias partes, un comprador habitual que utiliza otro nombre o un enlace financiado con una tarjeta que quizá no pertenezca al remitente. También alerta de los pagos excesivos acompañados de una petición de devolver la diferencia a otra cuenta. Una captura de pantalla no resuelve estas dudas. Si algo no cuadra, conviene detener la confirmación, explicar el problema en el chat de la operación y abrir una disputa si hace falta. Confirmar importa: una transferencia de bitcoin no tiene un botón de devolución del cargo. [2] [1]
Si comprador y vendedor no se ponen de acuerdo, un mediador de Peach puede examinar las pruebas de ambos. Al abrir la disputa, esa persona obtiene acceso al chat y a los datos de pago. Las condiciones exigen responder a las solicitudes en 24 horas; si necesitas, por ejemplo, un extracto bancario, pide una ampliación antes de que termine el plazo. No responder puede llevar a una decisión favorable a la otra parte. Las conversaciones fuera del chat de la operación no se tienen en cuenta, de modo que importa dónde se acuerdan los cambios. La decisión determina qué ocurre con el escrow. Sin embargo, la red Bitcoin no comprueba una transferencia bancaria: el mediador se basa en las pruebas aportadas y su decisión no devuelve automáticamente el dinero convencional. [1] [3]
Peach anuncia intercambios sin registro convencional, pero una operación sigue generando datos. Su descripción enumera hashes de identificadores y datos de pago, chats cifrados, información de operaciones y direcciones de escrow. Un hash es una huella calculada a partir de los datos que permite reconocer su reutilización; no promete que la operación no deje rastro. Además, la contraparte puede conocer tu nombre por la transferencia bancaria. Normalmente, solo ella debería poder leer los datos de pago. No obstante, Instant trade permite aceptar una oferta automáticamente y comparte esos datos también con Peach para que los reenvíe. Una disputa abierta es otra excepción. La privacidad depende, por tanto, del procedimiento elegido y no solo del lema publicitario. [3]
La cuenta Peach se guarda en un archivo del teléfono. Una copia completa permite recuperar también los datos de pago guardados y el historial; la Seed Phrase, las palabras de respaldo para restaurar el monedero, tiene un alcance menor. Según la documentación, devuelve el acceso a la cuenta y a los fondos, pero no al historial del chat ni a los datos de pago guardados de ambas partes. Protege el archivo con una contraseña sólida y conserva una copia fuera del teléfono. Al restaurar en otro monedero, a veces no aparece todo el saldo porque el programa ha buscado en una secuencia de direcciones demasiado corta. El gap limit determina cuántas direcciones consecutivas sin usar examina antes de detenerse. Aumentarlo puede descubrir otras direcciones utilizadas; una pantalla vacía no demuestra por sí sola que el bitcoin haya desaparecido. [4]
El precio de la oferta no es el único dato que comparar. El vendedor puede añadir una prima, un recargo sobre un precio de referencia; además están la comisión Peach y las comisiones de la red Bitcoin. La pregunta práctica es cuánto dinero convencional enviarás y cuánto bitcoin recibirás después de los costes. Confirmar el pago tampoco significa que se confirme inmediatamente una transacción Bitcoin. GroupHug agrupa varios envíos en una transacción para repartir los costes de red, y el tuyo puede esperar en una cola. Los detalles muestran cuánto se ha llenado el lote actual y la espera estimada. Si se ofrece un envío más rápido, compara también su coste adicional. Estar en cola, difundirse por la red e incluirse en un bloque son etapas distintas. [1] [5]
En web.peachbitcoin.com puedes consultar ofertas y gestionar operaciones en una pantalla más grande. Un código QR vincula el navegador a la cuenta móvil; la firma sigue realizándose fuera de la interfaz web. Por tanto, una pestaña abierta no sustituye al teléfono ni a su copia de seguridad. El repositorio público peach-app permite examinar el código fuente, pero su mera existencia no verifica un archivo descargado. Para el instalador Android APK, Peach describe la comparación de su huella con un manifiesto, una lista publicada de archivos y sus huellas, y la comprobación de la firma del manifiesto. También hace falta verificar de forma fiable la clave del editor. Así se ayuda a comprobar el origen y la integridad del archivo; no se demuestra por sí solo que el programa esté libre de errores ni que su versión binaria coincida con el código fuente. [6] [7] [3]
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